EL GUIJARRO

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ELECCIONES ANDALUZAS, EL FRACASO DE LA IZQUIERDA


Cuarenta años de Gobierno del Partido Socialista Obrero Español no podían acabar de peor manera. Antes de nada es importante recordar que en el año 2008 el PSOE de Manuel Chávez y JA Griñán obtuvieron en las urnas 2.148.328 votos y que en estas últimas elecciones Susana Díaz apenas supera el millón de apoyos. También hay que destacar que la participación hace diez años fue del 72,67% y en estas elecciones ha sido de 58,65%.

Susana Díaz ha perdido 1,139.085 Votos en diez años y ha logrado desmovilizar al 14% del electorado que se ha quedado en casa en estas elecciones. Sería tramposo achacar el resultado a los ERES de Andalucía o a la crisis económica, inclusive algunos dirán que es culpa de la moción de censura que situó a Pedro Sánchez en la Moncloa, pero todos serán argumentos que pretenderán salvar la bochornosa actuación de los Socialistas andaluces y que no harán ningún bien al partido.
La mínima participación del Presidente del Gobierno en la campaña andaluza no solo respondía al enfrentamiento de bloques que se vive en el PSOE sino que también era una salvaguarda de Madrid ante el descalabro anunciado. El orgullo y la soberbia de Susana Díaz, junto con la confianza en su electorado histórico la han evocado directamente al precipicio y no tiene otra alternativa que dimitir en cuanto la derecha forme Gobierno en la Junta. Si no fuera consecuente y decidiera aferrarse al cargo desde Madrid deberían cesarla de inmediato, abriendo un nuevo camino en Andalucía de la mano de la izquierda.

Quizás en estas elecciones el hundimiento definitivo del PSOE y el auge preocupante de VOX ensombrece el resto de debates, pero hay que tomar consciencia del enorme tsunami institucional que va a suponer el asalto por parte de la derecha de un pastel institucional tan apetitoso. Se acabó el poder infinito de los socialistas, los grandes directivos de la Junta deben estar temblando ante el holocausto institucional que se avecina dónde les ha llegado la hora de rendir cuentas a años de humillaciones por parte del PSOE. La venganza es un plato que se sirve frío y cuarenta años de compadreos han creado una hidra de tres cabezas que va a disfrutar despedazando las instituciones.

Los andaluces están cansados de sufrir el paro y de vivir en el día de la marmota. Sus vidas se basan en trabajar la temporada en el campo para luego cobrar la prestación mientras trabajan en negro hasta la próxima temporada. Algunos afortunados trabajan en fábricas entre temporadas pero en condiciones de semi-exclavitud. Este esquema no ha cambiado en los últimos cuarenta años, generación tras generación lo ha tenido que aceptar con resignación y en silencio mientras se deslomaban en jornadas maratonianas, mal pagadas y sin protección sindical porque el PSOE estaba en las instituciones públicas y los señoritos controlaban todos los sectores productivos. Sin esperanza y con una Presidenta que vivía de rédito y que no hacía propuestas han votado el cambio pero impulsados por el miedo y la desesperación.
La Izquierda no ha sido capaz de mostrarse como alternativa, ¿porqué han votado masivamente a la derecha y cómo es posible una irrupción tan importante del partido franquista VOX? es muy probable que el votante andaluz haya visto en la extrema derecha la solución a:
  • El paro es muy elevado y los inmigrantes nos quitan el trabajo, hacen falta fronteras y mano dura
  • Los inmigrantes saltan la valla y llegan en pateras a diario inundando nuestras costas, quedándose con las ayudas y ejerciendo la delincuencia, hacen falta muros más altos y mano dura
  • Los sectores productivos están en manos de la derecha y nosotros no tenemos trabajo, hay que dejarles gobernar para que creen trabajo y riqueza.
  • La izquierda quiere prohibir la tauromaquia que es una seña de identidad cultural irrenunciable. España y su cultura deben ser defendida desde el sentimiento y la vehemencia.
  • Cataluña está rompiendo España y solo los verdaderos españoles de bien pueden protegerla de separatistas, golpistas. Hace falta mano dura y sentimiento patrio.
  • La izquierda quiere volver a la república e implantar el comunismo.


Estos mensajes han bombardeado incesantemente al electorado andaluz hasta el punto de que se lo han creído. Es tal la desesperación y la inoperancia del PSOE que han votado desde el estómago, desde la hambruna y desde la esperanza por un cambio que les traiga un futuro mejor. Los medios de comunicación ha hecho su parte bombardeando sin cesar al electorado con estos argumentos incendiarios y falsos, empujando hacia la derecha como único camino para el cambio.

Obviamente cada uno de esos argumentos se desmontan con hechos y datos, no hace falta recordarles a los andaluces el porqué de la falta de fondos en la dependencia o del motivo por el cual hay un déficit presupuestario por parte del Gobierno de España con la Comunidad. Podríamos pararnos a argumentar y desmentir cada una de estas afirmaciones, pero no seremos capaces de hacer que crean en la izquierda después de cuarenta años de compadreo y chanchullos. Los electores andaluces no son estúpidos sino que llevan demasiado tiempo pasando hambre, con trabajos precarios y sin perspectiva de cambios en el futuro, además de estar escuchando todo el día en los medios de comunicación las bonanzas de la derecha. Parece mentira que el video de Vox finalmente calara.

Pero no podemos pasar por alto la falta de autocrítica por parte del Adelante Andalucía, mostrarse como frente al Franquismo en las instituciones está muy bien y no se podía esperar otra cosa, pero hace falta dar un paso más y analizar qué está pasando con esa izquierda que irrumpió en las elecciones europeas en 2014. El discurso moderado y sesudo de la izquierda no está calando en la ciudadanía y ya no es una fuerza rupturista, los votantes no perciben a Podemos como un salvavidas y una salida a su precariedad. Si siguen siendo los manporreros del PSOE se verán abocados a la insignificancia heredada de sus socios de Izquierda Unida. Ha llegado el momento en el que la izquierda de Podemos debe dar un paso al frente enfrentando al Fascismo en la calle y organizándose para las próximas contiendas electorales. Deben tejerse las estructuras locales necesarias para que desde los pueblos se visualice la presencia de Podemos como partido fuerte y rupturista que estará en la vanguardia de las reivindicaciones, que es capaz de congregar a miles de afiliados, que son capaces de organizarse para tener presencia en cada rincón y presionar hasta lograr los objetivos por los que les han votado.

La izquierda debe dejar a un lado los argumentos sesudos, no es suficiente con tener la razón y hacer el mejor análisis político y sociológico, los votantes deben percibir en Podemos un partido que les garantice seguridad laboral, mejores derechos y progreso. Las fuerzas del cambio deben profesionalizarse en lo operativo y organizativo para poder ser un revulsivo a la derecha y extrema derecha, solo con buenas intenciones no se frena el voto del hambre. Igual que una valla con concertinas no parará a un inmigrante un buen discurso no atraerá el voto.
A Podemos se le abre otro frente con el fracaso de la coalición andaluza, hace unos días Carmena ya se desmarcó de la formación morada y en Cataluña sigue teniendo el apoyo de Colau, pero si ésta ve que no tiene futuro de la mano de Iglesias les dará la espalda. La estrategia de las confluencias dio resultados en su creación pero en la contienda nacional es necesario un partido fuerte y solvente. Compromís, los Comuns, Carmena, en Marea y Adelante no le darán la presidencia del Gobierno en Madrid salvo que exista un apoyo claro, sin fisuras y contundente a Podemos, o impulsan al partido o tod@s seremos víctimas de sus tacticismos.

Solo nos queda esperar que en Andalucía no entre en las instituciones VOX y que PP y Ciudadanos se lo monten para gobernar, yo propongo dos años cada uno para marginar a VOX y preparar el argumento del voto útil. Cómo nos tenemos que ver alentando el mal menor.