EL GUIJARRO

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BESTIAS Y ANIMALES

Son muchas las asignaturas pendientes que tiene este Gobierno y nuestra Sociedad. Ayer empezó a andar la conquista de derechos de las mujeres, lo cual celebramos y vamos a seguir muy de cerca dando todo nuestro soporte y trabajo para que fructifique. Parece que la Ley Mordaza se la van a cargar, aunque nos tememos que acabará un tanto descafeinada. Y los pensionistas van a seguir apretando para conseguir que el Gobierno se rasque algo el bolsillo y suba las pensiones según el IPC del 2017, aunque deberíamos exigir que tenga efecto retroactivo (hay que participar en la manifestación del 17M).

Hoy queremos hablaros sobre los derechos de los animales, no avanzamos y hay que actuar urgentemente sobre la relación de los humanos con el mundo animal. Es cierto que Podemos ha presentado una reforma del Código Penal hace mes y medio, pero no vamos a entrar en desgranarla, sino en hablar sobre el trato que hacemos de los animales en el sistema actual. Es vital concienciar de la importancia que tiene apoyar medidas como esta para poder encajar esta barbarie en los temas de actualidad y así empezar a revertir injusticias que en ocasiones existen por desconocimiento, por hipocresía, por intereses económicos o por costumbres ancestrales cargadas de testosterona.


Proponemos englobar la explotación de los animales de la siguiente manera:



Hoy solo trataremos el consumo de carne y plantear los temas a tratar en artículos venideros. Vamos hacer un breve repaso de cada uno de los puntos que consideramos importantes en la relación del ser humano con los animales en nuestra cultura occidental y concretamente en el Reino de España (y digo reino porque las tradiciones casposas tienen un papel importante), pero será en varias entradas a lo largo del 2018.


En el año 2017 se sacrificaron 49,65 millones de cerdos, 2,38 millones de bovinos, 760,6 millones de aves, 45,8 millones de conejos y 1,36 millones de cabezas de ganado solo en España según los datos del Ministerio, recordar que la población española es de 46,56 millones en 2016. Solo este dato nos debe hacer reflexionar ya que si sumamos todas las toneladas de carne ascienden a 5,96 millones producidas en España. Si fuéramos los únicos productores mundiales de carne tocaría a 0,786KG de carne por persona, es decir, repartiendo solo la producción española podría comer casi 1KG de carne procesada cada habitante del planeta. Esta producción requiere una gran cantidad de recursos para alimentar a los animales, para modificarlos genéticamente para que sean más productivos, infraestructuras para su cría y procesamiento, pero además recursos económicos para estudios genéticos, de nuevos piensos y tratamientos para que sean más rentables y una cantidad ingente de consumo de agua. Por supuesto debemos tener en cuenta la contaminación provocada por las heces y el procesamiento de los animales que ya está siendo un problema encima de la mesa de la comunidad europea. En un cerdo de 90 KG se aprovecha para el consumo aproximadamente 49KG, es decir que las cifras son escalofriantes, anteriormente solo hemos tratado con cifras de carne apta para el consumo, producción final, no el peso original de los animales.

No solo la cantidad es importante sino también el cómo los tratamos, hemos de recordar que son seres vivos y sintientes. Los humanos hemos esclavizado, en aras de nuestro Especismo, a miles de especies animales que fabricamos como de botones se tratara. Pero no solo criamos para matarlos, sino que les hacemos sufrir verdaderas barbaridades para rentabilizar su producción, nos es totalmente ajeno el sufrimiento del animal y cada vez estamos más alejados de la mera concepción de su existencia. Nuestra sociedad está creando un modelo de animal idílico que vive feliz en libertad en los dibujos animados (todo muy Disney) intentando así disociar el ser vivo con la bandeja de carne ya troceada y limpia que compramos en el supermercado.

La producción y la barbarie es imperante en el sector, deformidades, fármacos para inflar a los animales de manera que no pueden ni caminar (los cuales llegan al ser humano al ingerirlos) y sacrificio en los que sufre el animal. También medidas insalubres en el procesamiento y condiciones laborales deplorables y de régimen casi esclavista, ya que trabajar matando 12 horas al día no es un trabajo gratificante ni deseado por nadie. Supone una gran carga emocional y recurren a las capas más empobrecidas de nuestra sociedad para que trabaje a precios miserables la hora o la pieza.

Para finalizar quiero plantear una pregunta: ¿es moral la explotación indiscriminada de los animales, permitir su sufrimiento y encima enriquecerse? Que diferencia hay entre su gato o perro con un chivo? 

Como ya hemos planteado las partes del problema, adjuntamos a continuación posibles soluciones que iremos desgranando a lo largo de los siguientes artículos:




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